martes, 22 de octubre de 2013
EL DERECHO AL AMOR DIGNO.
Normalmente, o casi siempre, del enamoramiento se pasa a
las relaciones disfuncionales. Excepcionalmente uno conoce parejas que hayan
trasmutado la energía del enamoramiento a la del amor digno: amistad, erotismo,
solidaridad, "complicidad". En el amor digno no hay tolerancia, hay
aceptación. La tolerancia convierte a quien la ejerce en superior al otro:
"SOY EL QUE TOLERA". Las relaciones fundamentadas en el amor digno
son horizontales. No hay “jerarquías”, no hay sumisión, no hay víctimas, ni
victimarios. El que tolera y no acepta se convierte en victimario. El “alboroto
químico” que produce el enamoramiento se extingue en poco tiempo. Cuando las
relaciones nacen sólo por la atracción y la alucinación del enamoramiento y no
con cimiento en la semejanza estas se trasforman en adictivas e insanas. El
enamoramiento “es delicioso” y fugaz, pero trastorna la mente y el espíritu.
Para amar dignamente hay que elegir “en frío”, buscando semejanzas y saltándose
el tramposo enamoramiento. Amor maduro = Amor elegido = Amor digno. En el amor
digno se elige para compartir y no para llenar carencias. Para amar hay que
estar “completo”. La secuela de no realizar el análisis de lo vivido es el de
repetir, una y otra vez, las relaciones dañinas. Una buena relación de pareja
se construye y uno de los materiales indispensables lo constituyen las
experiencias vividas y las lecciones aprendidas. Somos facilistas, no nos gusta
esforzarnos. La “felicidad” en pareja se trabaja, se elabora detalladamente, y
no con oraciones. El amor también se “suda”. Balance energético del amor digno:
5% de inspiración y 95% de transpiración. Conviértete en amor digno elegible,
hazte amable. “Amate a ti mismo”, potencia y fortalece tu autoestima: valórate,
apréciate, consiéntete. Haz que te prefieran por estar “afectivamente
completo”, porque no eres media naranja de nadie, porque no eres complemento de
nadie y porque estás “hecho”. Cuando te señalen para amarte elige libremente
compartir. No tienes la obligación de amar e igualmente nadie tiene la
obligación de amarte, pero en una relación activa de amor digno la reciprocidad
es fundamental: amas para que te amen. Si se va el amor se extingue la relación
y aún así quedas completo: se va una vivencia, una historia, pero TÚ quedas
INTACTO, con tus habilidades emocionales y tu CONCIENCIA. -Fernando Rosero Cordoba
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